NACIONALISMOS, ¿QUÉ PROTEGÉIS?
El 5 de mayo de 1981 fallecía el miembro del IRA Bobby Sands. Muchos recordarán la película «En el Nombre del Hijo», que narra la lucha de este joven que murió en huelga de hambre en la prisión de Maze junto a otros compañeros que defendían la misma causa.
El trato que el gobierno inglés les proporcionó en su periodo de cautiverio fue inhumano, pero se encontró con que la voluntad de unos muchachos se sobrepuso a sus amenazas y a su discurso.
En Irlanda del Norte, la población católica estaba avasallada por los grupos protestantes. Surgió el IRA como una reacción natural de defensa. Poco poco se habla del ejército terrorista unionista, protestante y causante de más muertes que el propio IRA. Tampoco se habla apenas de las conspiraciones policiales y las del mismo gobierno inglés contra la población católica de Belfast. Pues bien, eso era guerra. Estaba mal, pero era guerra.
Una guerra en la que una parte de Irlanda, del -país de Irlanda-, se la creían y creen los ingleses como suya. Una guerra porque la religión, a pesar de ser todos cristianos, era distinta. Una guerra porque los ataques eran de ambos bandos. Reitero la importancia del ejército terrorista unionista. La idiosincrasia, en fin era distinta.
Pues bien. El terrorismo está mal. Pero no está peor que el aborto, la investigación con células madre, o que la misma crisis de valores que sufre la sociedad actual. Quede claro.
Pues bien. ¿Qué se está protegiendo en Galicia, en el País Vasco, en Cataluña?;... en Valencia, Andalucía y todo lo que vaya ahora surgiendo?
El nacionalismo, de tener coherencia, ésta vendría dada por la defensa de una forma de ser, unas costumbres, unas tradiciones, unos valores. ¿Se da esto? La realidad es que no. La realidad es que no se da la defensa de una idiosincrasia, la defensa de la religión católica frente a la invasión del relativismo, ni de las ahora crecientes mezquitas. En Irlanda sí defendían la vida, el modo de ser. Ese nacionalismo no era el del puño en alto comunista que levanta la izquierda abertzale. Ahora curiosamente Gerry Adams se reúne con Otegi. Tal vez no se dé cuenta que hace 70 años, la gente del puño se iba cargando en España curas y monjas. Pero en fin, lo mismo ocurre en Galicia. ¿Qué importa la lengua cuando lo importante, que es el individuo, esta infravalorado por la sociedad actual? Cada uno, como ocurre con los catalanes, trata de chupar y chupar, lo de siempre, más economía, más popularidad en los medios. No importa defender un estilo de vida, importa saber bregar con las circunstancias. Por eso el PNV, teóricamente de derechas, al igual que CIU, echan por tierra su tradición cristiana para sumarse a leyes proaborto, promatrimonios gay, pro-lo que más venda. Porque algo más justificado sería quizás un verdadero nacionalismo tradicional. Al menos nos diría que no quiere formar parte de un país que sólo sabe dar al exterior películas bochornosas, que tiene una televisión que atenta profundamente contra la Institución familiar, y que se jacta de perder toda idiosincrasia para decir las palabras de siempre: pluralismo, democracia, Estado de Derecho (como mejor convenga), talante, consenso, igualdad, alianaza de civilizaciones...
No es así. Ellos mismos, los llamados nacionalistas, tienen ese mismo discurso. Porque si ello no fuese así, entonces, directamente, comprenderían el valor de España. Comprenderían el significado de la España del Cid, la España de Pelayo o la España de Felipe II.
Dacosta


Laura dijo
Pienso que los nacionalistas son personas que no tienen la mente abierta. Que tienen una boina demasiado encajada y por ello no saben apreciar la verdadera historia.
El nacionalismo vasco está construido sobre mentiras, creen en una Euskal Herria que nunca existió como tal y que ojalá nunca exista.
Para mí, ser nacionalista es tener unas miras un poco bajas, en todos los sentidos.
12 Enero 2007 | 12:46 AM